Historia del tarot: de los naipes del siglo XV a Rider-Waite
El tarot nació en el norte de Italia hacia 1440 como una baraja para jugar, y durante más de tres siglos se usó sobre todo para eso. Su uso adivinatorio documentado empieza en el siglo XVIII, y su supuesto origen egipcio es una teoría de 1781 sin base histórica. Esta cronología resume lo que dicen las fuentes y separa la historia documentada de los mitos.
Contenido con fines culturales y de entretenimiento.
Cronología rápida
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| Probablemente 1418–1425 | Martiano da Tortona describe una baraja de triunfos encargada por el duque de Milán Filippo Maria Visconti, hoy perdida |
| 1440 | Primer documento conservado que menciona trionfi: un registro de Florencia sobre dos barajas para Sigismondo Pandolfo Malatesta |
| Hacia 1460 | Baraja Visconti-Sforza, atribuida al taller de Bonifacio Bembo |
| 1637 | Primeras reglas completas conservadas de un juego de tarot (variante francesa) |
| 1639 | Baraja de Philippe Vachier, la más antigua conservada del modelo de Marsella |
| Hacia 1750 | Manuscrito anónimo de Bolonia con significados adivinatorios: primera prueba del tarot usado para echar las cartas |
| 1781 | Court de Gébelin, Le Monde primitif, volumen 8: teoría del origen egipcio |
| Hacia 1789 | Etteilla publica la primera baraja de tarot pensada para la adivinación |
| 1854–1856 | Éliphas Lévi publica Dogme et Rituel de la Haute Magie |
| Diciembre de 1909 | William Rider & Son publica la baraja de A. E. Waite y Pamela Colman Smith |
| 1938–1943 | Aleister Crowley y Frieda Harris trabajan en las pinturas del tarot Thoth |
Siglo XV: los triunfos de las cortes italianas
Los primeros tarots aparecen entre 1440 y 1450 en Milán, Ferrara, Florencia y Bolonia. Eran barajas de cuatro palos a las que se añadía una serie de cartas alegóricas, los trionfi (triunfos), que en el juego ganaban a cualquier carta de palo. Las primeras no tenían nombre ni número, y el orden de los triunfos no estaba fijado.
Las barajas que se conservan de esta época son piezas de lujo pintadas a mano. La más conocida, la Visconti-Sforza, se atribuye al taller de Bonifacio Bembo y se suele fechar hacia 1460 (la Morgan Library data sus cartas hacia 1456–1458), para la corte de Francesco Sforza, casado con la hija de Filippo Maria Visconti. De sus 78 cartas sobreviven 74, repartidas entre la Morgan Library de Nueva York (35), la Accademia Carrara de Bérgamo (26) y la colección Colleoni (13). Faltan El Diablo, La Torre, el Tres de Espadas y el Caballero de Oros. Entre el 26 de junio y el 4 de octubre de 2026, la exposición «Tarot! Renaissance Symbols, Modern Visions» de la Morgan reunió por primera vez en Norteamérica la mayoría de las cartas conservadas.
Tres siglos de juego de cartas
Desde mediados del siglo XV, el tarot sirvió para juegos de bazas en los que los triunfos actúan como cartas ganadoras. Las primeras reglas completas que se conservan, de una variante francesa, son de 1637, y el siglo XVIII fue su gran época como juego. En varios países europeos se sigue jugando con barajas de tarot que no tienen nada de esotérico.
En ese contexto se fija el modelo de Marsella, un patrón de origen milanés que se difundió por Francia y Suiza. La baraja más antigua conservada de este tipo es la de Philippe Vachier (Marsella, 1639). Sus rasgos —El Loco sin número, la carta XIII sin nombre, cartas numerales sin escenas— se explican en arcanos mayores y menores.
Siglo XVIII: el mito egipcio y la primera baraja adivinatoria
La primera prueba de uso cartomántico es un manuscrito anónimo de Bolonia, de hacia 1750, con significados básicos para las cartas del tarocco boloñés. El giro decisivo llega en 1781, cuando Antoine Court de Gébelin publica en el volumen 8 de su obra Le Monde primitif la tesis de que el tarot era un antiguo libro egipcio. No aportó ninguna prueba, y no existe ningún indicio de ese linaje egipcio.
Jean-Baptiste Alliette, que firmaba Etteilla, ya había publicado en 1770 un método para echar las cartas con la baraja de piquet de 32 cartas, con un significado para cada carta derecha y otro invertida, un antecedente directo de las cartas invertidas. Respondió a Court de Gébelin con su propio libro sobre el tarot, publicado por entregas entre 1783 y 1785; en 1788 reunió una sociedad de intérpretes del «Libro de Thot», y hacia 1789 publicó la primera baraja de tarot diseñada expresamente para la adivinación, con un orden y unos nombres distintos de los de Marsella.
Siglo XIX: del ocultismo francés a la Golden Dawn
Éliphas Lévi (Alphonse Louis Constant, 1810–1875) integró el tarot en un sistema de magia ceremonial en Dogme et Rituel de la Haute Magie (1854–1856). Su influencia fue directa sobre la Hermetic Order of the Golden Dawn, la orden ocultista a la que pertenecieron Waite, Smith y Crowley, y a través de ella sobre casi todo el tarot esotérico posterior.
La Golden Dawn asignó a las cartas correspondencias astrológicas que siguen vigentes en muchas barajas actuales. La consecuencia más visible es el cambio de número entre La Fuerza y La Justicia en la baraja de Waite, para que la carta del león correspondiera a Leo y la de la balanza a Libra. La relación de cada palo con un elemento se explica en los cuatro palos del tarot.
Siglo XX: Rider-Waite-Smith y Thoth
En diciembre de 1909, la editorial londinense William Rider & Son publicó la baraja diseñada por A. E. Waite e ilustrada por Pamela Colman Smith, ambos miembros de la Golden Dawn. Su novedad fue ilustrar las 56 cartas menores con escenas alegóricas, cuando casi todas las barajas anteriores se limitaban a repetir los símbolos del palo. Es la baraja que usa este sitio para las fichas del tarot y la base de la cruz celta que Waite difundió. En Estados Unidos pasó al dominio público en 1966, lo que explica la enorme cantidad de barajas derivadas.
Aleister Crowley, otro antiguo miembro de la orden, trabajó con la pintora Frieda Harris entre 1938 y 1943 en el tarot Thoth, un proyecto previsto para seis meses que duró cinco años. Crowley publicó su comentario, The Book of Thoth, en 1944, pero la baraja no se imprimió hasta 1968. Renombra varios triunfos (Ajuste, Lujuria, Arte, el Eón, el Universo) y usa princesas y príncipes entre las figuras.
Preguntas frecuentes
¿El tarot viene del antiguo Egipto?
No. Las primeras barajas documentadas son italianas, de hacia 1440. El origen egipcio lo propuso Court de Gébelin en 1781 sin aportar ninguna prueba, y no hay documentos que lo respalden.
¿Cuándo se empezó a usar el tarot para adivinar?
La primera prueba es un manuscrito boloñés de hacia 1750, y la práctica se extiende en Francia en la década de 1780 con Etteilla. Durante los tres siglos anteriores el tarot fue, sobre todo, un juego de cartas.
¿Quién dibujó el tarot Rider-Waite?
Pamela Colman Smith, siguiendo las indicaciones de A. E. Waite. La baraja se publicó en Londres en diciembre de 1909 y hoy muchos la llaman Rider-Waite-Smith para reconocer su autoría.
¿Cuál es la baraja de tarot más antigua que se conserva?
Las más antiguas son las barajas pintadas a mano para las cortes de Milán a mediados del siglo XV. La Visconti-Sforza, de hacia 1460, conserva 74 de sus 78 cartas, repartidas entre Nueva York y Bérgamo.
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Edición: Sophia · Última actualización: